Cuando tasamos un inmueble, miramos el mercado y la construcción. Pero ¿qué pasa cuando ese inmueble alberga un hotel, un restaurante o una clínica en pleno funcionamiento? Entramos en el terreno de la tasación de negocio en marcha.

Valorar un negocio no es solo sumar sus activos físicos: es medir su capacidad de seguir siendo rentable en el futuro.

¿Qué es una tasación de negocio en marcha?

La tasación de negocio en marcha (en inglés, going concern) es la valorización de una empresa que está operando y generando ingresos, considerando no solo sus activos físicos —inmueble, maquinaria, inventario— sino también su capacidad de producir beneficios en el futuro. Responde a la pregunta «¿cuánto vale mi negocio funcionando?», que casi nunca es igual a la suma de lo que tiene.

¿Qué diferencia a un negocio en marcha de un inmueble vacío?

La diferencia está en los activos intangibles. Una tasación de inmueble se queda en el valor del terreno y la edificación; la valoración de un negocio en marcha incluye además:

  • Goodwill o prestigio: la reputación de la marca y la cartera de clientes.
  • Capital humano: un equipo formado y eficiente.
  • Licencias y permisos: una operación lista para generar ingresos desde el primer día, sin trámites de arranque.
  • Flujo de caja: la evidencia histórica de que el negocio produce beneficios.

Métodos de valoración de un negocio en marcha

Para determinar el valor de un negocio en funcionamiento, el tasador elige el método según el sector y la información disponible. Estos son los tres principales:

1. Flujo de caja descontado (DCF)

Proyecta los beneficios futuros del negocio y los trae a valor presente con una tasa que refleja su riesgo. Ideal para: empresas con ingresos estables y proyecciones claras.

2. Comparables de mercado

Analiza a cuánto se han vendido negocios similares en la misma zona o sector. Ideal para: comercios locales, restaurantes y franquicias.

3. Valor de activos netos

Suma el valor de mercado de todos los activos y le resta los pasivos. Ideal para: empresas con mucha maquinaria o grandes inventarios; aquí pesa la tasación de activos fijos.

En la práctica, un buen informe contrasta al menos dos métodos para que la cifra final sea defendible.

¿Cuándo necesitas una tasación de negocio en marcha?

No solo al vender. Hay varios escenarios en los que una valoración profesional es el respaldo legal y financiero del propietario:

  1. Compraventa del negocio: para fijar un precio justo que no ahuyente al comprador ni malvenda el esfuerzo del dueño.
  2. Financiamiento: los bancos pueden solicitar una valoración del negocio para evaluar créditos comerciales de gran envergadura.
  3. Salida o disolución de socios: para repartir de forma equitativa el valor cuando un socio decide salir.
  4. Herencias y procesos legales: para determinar el valor real del negocio en una partición o ante un juzgado, donde se requiere una tasación pericial.

El error común: confundir valor con precio

El valor es un cálculo técnico basado en datos; el precio es el acuerdo final al que llegan comprador y vendedor. Una tasación de negocio en marcha sirve para que el precio no se aleje de la realidad financiera y para que los factores emocionales no inflen ni destruyan la valoración.

Por eso un local que alberga un negocio rentable y demostrado puede valer más como negocio en marcha que como un simple local comercial vacío: el comprador no solo adquiere el espacio, sino los ingresos que ya genera.

Preguntas frecuentes sobre la tasación de negocio en marcha

¿Qué documentos se necesitan para tasar un negocio en marcha?

Por lo general, los estados financieros de los últimos años, las declaraciones de impuestos, el detalle de activos (inmuebles, maquinaria, inventario), los contratos vigentes y las licencias de funcionamiento. La lista exacta depende del sector y del método que se aplique.

¿En qué se diferencia de una tasación de activos fijos o NIIF?

La tasación de activos fijos bajo NIIF determina el valor razonable de cada activo para los estados financieros. La tasación de negocio en marcha valora la empresa como un todo, incluidos sus intangibles y su capacidad de generar ingresos. Lo explicamos con más detalle en valoraciones IFRS-NIIF en el Perú.

¿Qué es el goodwill y por qué aumenta el valor de un negocio?

El goodwill o crédito mercantil es el valor que un comprador paga por encima de los activos identificables: la marca, los clientes fieles, la ubicación y el equipo. Es la razón por la que un negocio con historia vale más que uno que recién empieza.

Conclusión

Valorar un negocio en marcha requiere una visión completa que combine el análisis financiero con el peritaje de sus activos. Es una fotografía del presente con la mirada puesta en el futuro.

¿Estás pensando en vender tu negocio, buscar financiamiento o necesitas una valoración para socios? Conoce nuestra tasación para empresas y cuéntanos tu caso por WhatsApp.